El crecimiento económico

El tema del crecimiento económico ha ocupado este último cuatrimestre buena parte de mi tiempo en la asignatura de Macroeconomía. En esta asignatura estudiamos cómo Solow da con la pieza clave del moderno crecimiento: el factor tecnológico. La mano de obra y el capital ya no lo es todo. Si queremos crecer económicamente, debemos apostar por el aumento de la tecnología.

La cosa tiene sentido, siempre y cuando queramos crecer de la forma en que Solow (y la vasta horda de hooligans neoclásicos) querían. Me explico: para Solow and Company el crecimiento no era más que una “necesidad”. Todos los países quieren crecer, porque de lo contrario el resto de países te dejarían atrás y te convertirías en Zimbabue. Pero claro, el crecimiento – en Solow- es algo así como producir, aumentar el Producto Interior Bruto (PIB). Ninguna relevancia tenia para Solow el hecho de que los recursos son finitos y que el mantenimiento (que no el crecimiento) de los EEUU necesitase de 10 planetas Tierra para él. Nada de eso importaba. El objetivo, como decía era crecer.

El problema fundamental de Solow no es hablar de crecimiento (como critican algunas ramas más radicales de la teoría del decrecimiento), sino que el problema reside en hablar de ése crecimiento.

Para Robert Solow y su séquito, la mejora en la salud o la educación no es sino una condición para el fin (el crecimiento) y no un fin en sí mismas. El crecimiento sigue anclado (aun hoy, cuando los políticos se tiran de los pelos –y a los trabajadores nos tiran de unos cuantos palmos más abajo– en pos del crecimiento) en esa medida antisocial que es el Producto Interior Bruto. En nada preocupa el hacinamiento y marginación que la escuela pública está sufriendo, convirtiéndose en un gueto donde se pueden llegar a hablar 10 idiomas diferentes en una clase de 35 críos, mientras que las escuelas privadas seleccionan y elitizan a los jóvenes “nacionales”. En nada, para el crecimiento, preocupa el régimen básico de vida de un anciano de 85 años. Para nada es importante, salvo en época de elecciones, la seguridad laboral, la vivienda o las oportunidades de ocio y cultura para la mayoría de la población. Esa no es la preocupación de la rama ortodoxa de la economía. Lo que preocupa realmente, vuelvo a repetir, es el PIB.

Un ejemplo, según el BBVA en Granada (mi provincia) el 0’8% de la población controla el 33’7% del PIB provincial (1*). Es decir, aumentar el PIB por aumentarlo, tiene una consecuencia directa si no va ligado a las mejoras anteriormente señaladas. Y esa consecuencia es evidente, que unos pocos vivan mejor, acumulando riqueza, que el resto de la población cuyo bienestar tarda más en verse aumentado en proporción al crecimiento del PIB.

El ejemplo de Cuba es significativo. Con un PIB que representa tan solo el 3% del PIB alemán (2*), esta a tan solo a 8 puntos básicos respecto del Índice de Desarrollo Humano del país germano (situado en 0,947 por los 0,863 de Cuba; en un baremo sobre 1) (3*). Es decir, que Cuba demuestra que no es necesario un crecimiento por el crecimiento para tener unos servicios públicos de calidad. Tan solo es necesario un cambio de conciencia en el ámbito de la economía política. No es necesario crecer para ser un país más grande. Al fin y al cabo, como siempre digo, que la Bolsa supere la barrera psicológica de los 9000 puntos en poco, o nada, influyó en que mi profesor de mates dispusiese de mejores medios para dar clase.

Por eso aun me muestro receloso de las teorías del decrecimiento. A mi entender, es necesario decrecer debido a que occidente ha ocupado más parcela de recursos que los que debía, pero debemos ser lo suficientemente cautos y responsables a la hora de abordar esta cuestión, y de explicarla, como para no dejarnos llevar por la sinrazón y afirmar taxativamente que el decrecimiento significa lo que aparenta significar, que tendremos menor calidad de vida. Seamos precisos con los términos y, a la vez, afirmemos que, con otra política económica más social y justa, es posible crecer socialmente y humanamente.

(1*) http://www.granadahoy.com/article/granada/588208/tercio/la/riqueza/granadina/esta/manos/solo/personas.html
(2*) https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/rankorder/2001rank.html?countryName=Cuba&countryCode;=cu&regionCode;=ca&rank;=65#cu
(3*) http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_%C3%ADndice_de_desarrollo_humano

Leer Más

El capitalismo no funciona: el Real Madrid

Acaba de terminar el 5º partido por la final de los Play-Off por el título de la Liga ACB entre el Caja Laboral (antiguo Tau Cerámica y eterno Baskonia) y el Real Madrid. Lo sorprendente del caso es que hayan llegado al 5º partido, porque la verdad es que a mi juicio, al Madrid le bastaban tres partidos, como mucho cuatro, para doblegar al Caja Laboral, o al menos así debería ser en teoría.

Quince fichajes para tener una plantilla de postín, el entrenador mejor pagado de Europa y una historia como la del Madrid solo han servido para irse este año como su hermano del fútbol, en blanco. Ni un solo título de copa, Euroliga o Liga. Ni tan siquiera llegar a la final de la ACB -dónde creo que este año el Barça conseguirá el triplete-. Eso es lo que ha dado el dispendio glorioso de Florentino. Nada. El taco en el baloncesto -y, al parecer en el fútbol- no lo es todo.

Ahí se plantó el Caja Laboral con un banquillo mucho menos profundo, con las rotaciones más ajustadas, con un Dusko Ivanovic que solo sabe jugar al marcaje individual, pero eso sí, con un gran Splitter para ganarle el 5º partido al Real Madrid. El Caja Laboral no es ni la mitad de lo que fue el Tau de Nocioni, Calderón y cia. Ni siquiera es parecido al Tau del año pasado; pero sin embargo ha demostrado que en esto del baloncesto, más vale el coraje que la amalgama de jugadores traídos de diferentes puntas de Europa para hacer bulto en los titulares de prensa. Aquí, en el baloncesto, el dinero es muy importante, pero más lo es el equipo.

Y no es que yo sea un experto en este deporte -ni siquiera en el deporte en general-pero lo que si ha quedado claro (tanto en baloncesto como en fútbol) es que la unión, la colaboración y el compromiso hacen mucho más que las individualidades mágicas y la competencia interna, por mucho que esta esté alimentada por grandes inyecciones de capital. ¿Acaso no es eso, una demostración más de que el modo de hacer las cosas debe cambiar?

Leer Más

Denunciar la especulación no es delito

Aunque, sin embargo, parece que algunos quieren convertirlo en delito. La verdad es que lo poco que conozco del caso -reconozco el mea culpa- es gracias a los demás blogueros. Pero antes de encomendarme a ellos hago un brevísimo resumen (ya saben, quien mucho habla, mucho se equivoca).

Fernando Jiménez, concejal de IU en Alpedrete, denunció en rueda de prensa las extrañas motivaciones para que el concejal de urbanismo del PP vendiese unos terrenos a una empresa previo ajuste urbanístico en su pueblo, amparándose precisamente en ese futuro PGOU. Después de denunciar lo que a todas luces es una evidencia de que ahí hubo mamoneo (y del grande), a este hombre integro (nuestro amigo y camarada Fernando) le meten en juicios precisamente por denunciarlo y hacerse defensor de la legalidad y la lucha contra la corrupción.

Ese es el breve resumen, y aquí están los que, seguramente mejor que yo, han hablado del tema.
Acero Bolchevique, Àngels Martínez i Castells, Relatando desde el Bajo Llobregat, Mataborricos.com, Ventanas de Falcón

Leer Más