Cambiar la UE no es tan sencillo

Hace unas semanas, Izquierda Unida celebró una conferencia para tratar el tema de la Unión Europea, a esbozo de programa político para las próximas elecciones. Dada la posición de IU como movimiento político y social de cambio de mayor presencia en el conjunto del Estado, conviene detenerse en qué propuesta política concreta se nos ofrece.

De entre los muchos temas que se debatieron, el más importante fue sin duda la idoneidad de permanecer o no en ese entramado político económico que denominamos la Unión Europea. Las posturas fueron variadas y aquí haremos mención a dos: La oficialista, partidaria de permanecer y cambiar la UE para dotarla de contenido social; y la crítica, partidaria de un abandono -variopinto según quién la defienda- de la UE y especialmente del euro como moneda.

Los pros y contras de escapar del euro se han discutido ampliamente, y recomiendo -por afinidad y claridad expositiva- este articulito de Juan Barredo y Ricardo Molero. Sin embargo escapa de la profundidad de este artículo el detenernos en ese asunto.
La intención de este comentario es ver qué sentido práctico tiene la opción oficialista que se plantea IU. Es decir, y de una forma más amplia, cómo de fácil o de difícil es lograr una Europa (UE) más social.

Lo principal para cambiar políticamente -y en el sentido al que IU se refiere- a la UE es cambiar sus instituciones. El camino propuesto es similar al tardofranquista en el sentido de Torcuato Fernandez Miranda: de ley a ley a través de la ley. Así pues, veamos cómo funcionan y qué competencias tiene cada organismo de la UE. Es decir, veamos cómo se pueden modificar esas leyes que modifican a su vez otras. (más…)

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