Belén Esteban entra en política

Anonadado me hallaría si Belén Esteban, la voz del pueblo, entrase en política. Os lo prometo. Pero menos mal que todo es un sueño y que aún la política española tiene algo de sentido… ¿o no?

Rosa Diez, adalid de las causas hispánicas, descendiente directa de la unión de Don Pelayo y Agustina de Aragón, hija del pueblo, voz del clamor oprimido del sentir español… Rosa Diez, la Rosa de España, ha dado un pasito más para salir en DEC. Como si del mercado veraniego de fichajes del Real Madrid se tratase -donde lo interesante no es el fútbol, sino la caja de caudales-, Rosa “Yosoyfielalaroja” ficha para su partido como candidato a la alcaldía de Huelva a Juan José Cortés, más conocido como el padre de Mari Luz Cortés.

Tanto da que el tío explote la muerte de su hija, que no tenga ni puta idea de política y que su argumentario este lleno de populismo -y del barato-. La cuestión es que el tío es rentable. Y Rosita eso no lo podía desperdiciar.

El otro día decía yo, que UPyD estaba demostrando que la política -la ideología, para ser más exactos- es cosa del pasado, que a la gente ya eso no les interesa. Y esta tía sabe explotar eso. Y así lo está demostrando a cada acción populista que hace. Dos consecuencias pueden suceder de este hecho (A y 1-A). Es decir, que el negocio tenga éxito o no lo tenga. Si lo tiene, si UPyD saca fuerza de la elección del padresito, entonces sera el momento de coger las maletas y emigrar porque este país da no se si asco, pero al menos da pena. Si no tiene éxito, Rosa de España nos habrá dado una valiosa lección: aún hay gente que piensa y sobre los que el PROGRAMA aún tiene efecto.

Mientras tanto, que Gallardón haga las maletas, porque como la Esteban diga de tomar Madrid, Esperanza apadrina a su hija.

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2 thoughts on “Belén Esteban entra en política

  1. A jeśli by odgryzł? Coś by to dało? Ależ oczywiście. Dałoby. I to całkiem niemało. Przede wszystkim wywiązał się za zobowiązania, które sam na siebie zaciągnął. Okazałby się człowiekiem słownym. Ocaliłby swoje imię przed opinią krzywoprzysięzcy. Zachowałby swoją wiarygodność dziennikarską. Mógłby nadal wykonywać zawód dziennikarza ciesząc się takim samym zaufaniem odbiorców, jak dotąd.Pozdrawiam,

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