Y los sacerdotes murieron apedreados

Evangelio de Juan 8, 7-11:


El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
8:8E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.
8:9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
8:10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
8:11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.


Sin embargo esto no es Palestina en el Siglo I, y aquí además de ser la pedofília pecado, también es delito.

Así que, siguiendo las indicaciones del Santo Padre, hasta más ver, que voy a empezar a hacer puntería cerca de los campanarios.

Esperadme compañeros, que ya llego:

A Sueldo de Moscú

Software Libre y Cooperación

Multiverso incognoscible

Ceronegativo

Literatura y periodismo

Capitalismo salvaje

Kabila

Cuando murió el vino

Y lo reviento cuando quiero

Quemando iglesias

El mundo en positivo

Ordo ab chao

Moscas en la Sopa

The Fuente Palmera Times

Romenauer

Cartas a la República de Barataria

Habichuelas mágicas

Desde l´esquerra

Papeles de Tovar

Agua va!!

Quien mucho abarca

Saturada

En modo esponja

El regreso de Picapiedra

Reyes Montiel

JRMora

Radio Rexurdimento

Joseba Morales

Viramundeando

Ruth Carrasco

Laberinto delirante

Derecho a réplica

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