IU, un instrumento político para… ¿qué?

Me toca mover ficha. En el anterior post dije que no me pronunciaría pero creo que esta batalla -la del pacto sí, pacto no, o pacto de qué manera- no se va a ganar en los órganos de IU sino dando argumentos hacia la ciudadanía. Y en ese papel me toca moverme, desde el pequeño espacio que mi blog permite. Y no es por mi voluntad, sino por el agravio comparativo que supone que todo el mundo opine libremente -faltaría más- sin importarle un carajo la autonomía de IU en sus decisiones por lo que me veo obligado a sumarme a una de las trincheras que ya están abiertas en IU.

La chispa que prende la llama es un articulito de ATTAC-Andalucía en la que recomienda (o casi exige) que IU forme parte de un gobierno de coalición. Reproduzco a continuación algunos de los pasajes que el presidente de ATTAC-Andalucía formula en su articulo.

En primer lugar encontramos un análisis contradictorio. “La respuesta no puede ser la misma que en 1995 porque el mundo es otro” para, poco más adelante, comentar “En 1995 no se entendió, y de ahí el gran fracaso para IU y la ciudadanía andaluza, que hoy se repite en Extremadura.” Si se nos llama al cambio de posturas porque el mundo es otro, y la postura fue errónea… ¿No se nos está pidiendo que cambiemos una postura errónea entonces por otra que puede ser errónea ahora dado que la situación no es la misma? A mí, particularmente, me satisface poco el criterio de autoridad que se pretende dar si los análisis son tan endebles.

Pero más duro se me hace entender que IU deba entrar en el gobierno porque, al no entrar en 1995 “Así fue como también en Andalucía las fuerzas neoliberales cogieron fuerza durante estos últimos años.” Es decir, que a IU se la culpa de que el PSOE no sea de izquierda. Fíjense que la culpa no recae en el PSOE sino en IU. Es como aquella madre de 80 años que es culpable de que su hijo de 50, en pleno uso de sus capacidades, sea un asesino y un violador. Si alguien se atreviese a decir tamaña tontería sería, como poco, desoído. Sin embargo aquí se impone una especie de criterio de autoridad (recuerden, presidencia de ATTAC-Andalucía).

Ese criterio de autoridad también es válido para meterse en el mundo de las profecías y las predicciones. “La ciudadanía apoyará y comprenderá todos los problemas y superará los obstáculos que se presenten en el camino, pero no perdonará a quién no lo intente.” ¿Se está seguro de ello? ¿Acaso entenderá la ciudadanía que IU se haya referido a PSOE y a PP como la misma cosa, y sin embargo se gobierne con ellos? Si es así, es porque la ciudadanía es idiota y, además, IU no se cree ni su propio discurso.

Pero la culpabilización a IU aún va más lejos cuando, con todo el descaro, se nos acusa de “Un pacto electoral de legislatura, sin participar IU en el gobierno de la Junta de Andalucía, daría lugar a un Gobierno inestable y débil, que unido a las presiones económicas dela burguesía financiera especulativa nacional e internacional en lo económico, del Gobierno del PP y de la Comisión europea en lo político, y las del propio aparato del partido en la batalla por el poder dentro del PSOE sobre Pepe Griñán, impedirán dar respuestas a los retos y desafíos con la rapidez y rotundidad necesaria, llevando a la frustración social y abriendo la puerta a soluciones populistas y fascistas.” Prácticamente se nos viene a decir de nuevo que, -¡ojo! Que si el PSOE hace de las suyas será por vuestra culpa-.

En resumidas cuentas lo que ATTAC-Andalucía, y buena parte de la militancia de IU y del PCA, viene a poner sobre la mesa es un debate que IU tiene la oportunidad ahora de encarar: ¿Qué clase de instrumento político es Izquierda Unida? Según sus Estatutos “un movimiento político y social cuyo objetivo es transformar gradualmente el sistema capitalista económico, social y político, en un sistema socialista democrático.” IU no es, ni puede ser, un instrumento que suavice las intentonas derechistas del PSOE. IU es otra cosa.

No podemos concebir, bajo ningún concepto, que Izquierda Unida deba ser el Pepito Grillo del otro Pepe, Griñán. Simplificar hasta tal extremo la tarea de IU es, en primer lugar, insultar a los y las delegados y delegadas que aprobaron los Estatutos de IU, en segundo, insultar a su militancia anticapitalista y en tercer lugar equiparar a IU con un partido más.

Entrar en un gobierno con el PSOE -con este PSOE- es, directamente, asumir que podemos convivir en el mismo espacio político. Pero es que si se asume esa tesis, el que IU entre en el gobierno no es una muestra de “tirar del PSOE a la izquierda” sino de oportunismo político y poltronista. Es decir, si asumimos que IU y PSOE son capaces de convivir, debemos asumir también que el PSOE no necesita de nadie para “ser de izquierda”; por tanto, francamente, no tiene ningún sentido proponer que IU entre a gobernar con el PSOE, salvo que no se esté tan seguro de que el PSOE sea de izquierda.

Izquierda Unida no puede permitirse el lujo de ver cómo la mayor oportunidad de distanciarse radicalmente de las políticas neoliberales pasa ante ella de largo. La posición más sensata, y es la que defiendo -como defienden otros compañeros como Julio Anguita o Alberto Garzón-, es la de barajar de nuevo las cartas y ponerlas sobre la mesa a las claras. Es decir, dejar al PSOE que converja, en cada situación, en cada propuesta, con quien mejor se adecúe a sus pretensiones. Debe ser el PSOE el que le deje claro a la ciudadanía de lado de quien está. Así pues, el orden natural de las cosas llevará al PSOE a pactar con IU las leyes o pactarlas con el PP, desde un gobierno en minoría. Cualquier pacto global implica necesariamente rechazar una parte del programa de Izquierda Unida (de lo contrario significaría que IU y PSOE tienen el mismo programa) e implica automáticamente estafar a los votantes de IU.

Así pues, IU tiene que sacarse de encima su complejo de inferioridad y no hacer caso de quienes, impotentes ante la deriva derechista del PSOE, exigen a IU que no los despierte de su sueño idealizado donde el PSOE es de izquierda. IU debe, precisamente, aprovechar la oportunidad de despertar de su sueño a los socialistas confiados y enseñarles que la hegemonía por la izquierda real tiene una única marca política, y esa es Izquierda Unida.

Leer Más

Hacer la difícil decisión…¿estatutaria?

Se corre el riesgo, cuando uno no se asoma a la ventana, de no acertar con la predicción del tiempo. Y es muy posible que al compañero Cayo le ocurriese eso al hablar de que IU es “ la garantía de parar a la derecha política del PP y las políticas de derechas las haga quien las haga, en cualquier parlamento” -1-.

Es evidente que el PP hay que pararlo porque es “la derecha política” en palabras de Cayo, pero sin embargo no está tan claro el tema de que haya que apoyar al PSOE porque las políticas de derechas es algo un poco más subjetivo, aunque poco. Así, bajo mi punto de vista y el de la mayoría de los compañeros de Extremadura, el PSOE está aplicando políticas de derechas (y lo dijeron antes de las elecciones -2-); y, sinceramente, creí que la dirección federal también lo creía así; tanto que el diputado por IU, Gaspar Llamazares, se ha venido oponiendo al PSOE en estos últimos años tildandolo de gobierno de derechas y nadie ha levantado su voz para hablar de pinza. Todos, dirigentes del PSOE incluidos, saben que están aplicando políticas de derechas y no habría por qué decirle a Llamazares que cierre el pico.

Por eso mismo no acabo de entender muy bien por qué ahora, que ponemos negro sobre blanco lo que venimos denunciando en el Congreso y en la calle, es decir, que PSOE y PP la misma mierda es nos rasgamos las vestiduras de esa forma, cuando lo único que se está haciendo es aplicar la democracia interna y la coherencia externa.

Pero quizá, lo que necesita IU, no sólo sea coherencia externa, sino también interna. Yo como votante de IU no entendería que se apoyase a una lista menos votada si ambas listas representan lo mismo. Por eso, a lo mejor, lo que necesitamos es poner a las claras entre la militancia y vía estatutos, para asegurarnos el debate más democrático posible la actuación en estos casos en los que somos llave y no nos gusta ninguna de las cerraduras.

Es probable que venga siendo hora en el que, por estatutos, se apoye a la lista más votada hasta no lograr ciertas cosas que consideremos irrenunciables como, por ejemplo, la reforma de la ley electoral. Y digo irrenunciables porque así me lo han transmitido mis líderes provinciales, como Manuel Morales en cierto mitin en el que regaló una navaja alpujarreña a Cayo Lara con el simbolismo de romper el bipartidismo con la navaja sin pactar con PSOE ni PP. Aunque claro, si al mismo tiempo que decía eso el coordinador provincial, se gobernaba en Diputación con el PSOE entiendo que el problema de coherencia es más bien interno que externo.

Así todo, y para no seguir divagando más, propongo, como decía, que en el proximo proceso de Asamblea Federal (la X, creo) se lleve y apoye una enmienda que venga a decir, básicamente, lo que Rosa Díez ha sido capaz de cumplir en un alto porcentaje, y que así se le traslade a los votantes. PSOE y PP la misma mierda es, y por eso, como medida de presión para profundizar en democracia, IU no entrará en ningún gobierno en minoría con el apoyo de PSOE ni de PP ni favorecerá un gobierno que no sea el de la lista más votada; y esto será así hasta el cambio de la Ley Electoral hacia un sistema justo y proporcional.

O nos tomamos en serio dentro de la organización o no esperemos que nadie, desde fuera, lo haga.

 

  1. http://www.20minutos.es/noticia/1051824/0/
  2. http://www.20minutos.es/noticia/1042992/0/

Leer Más

Si yo fuese extremeño…

Como seguro todos y todas sabéis la Junta de Extremadura se encuentra de vacante virtual tras las elecciones autonómicas en dicha comunidad. El Partido Popular ha sacado un 46,21% de los votos emitidos, un 20% más que en las anteriores. El PSOE, por su parte, ha sacado un 18% menos que en los anteriores comicios, es decir, un total de 43,49%. Hasta ahí todo medianamente normal, tónica general. Cambiamos del “rojo” “socialista” al azul “popular”. Pero, y ¿qué tiene de especial Extremadura? Pues que los electores han situado a Izquierda Unida como llave de gobierno. Sus tres diputados pueden decantar la balanza hacía el PSOE o hacía el PP.

Y claro, no habría mucho problema de no ser porque en estos últimos años hemos venido constatando una realidad, a saber: PSOE y PP la misma mierda es. Y que conste que no sólo lo digo yo, sino que también se lo he oído a dirigentes provinciales granadinos, autonómicos andaluces y federales, como el propio Cayo Lara. En una manifestación contra los recortes sociales en Sevilla para ser exactos. PSOE y PP la misma mierda es. Así de claro lo dijo nuestro coordinador federal coreando a los miles de compañeros que se sumaban a esa manifestación.

Bueno pues sí, la misma mierda pero según la denominación de origen puede que las cosas no sean exactamente iguales. Así en Extremadura IU, en palabras de Cayo Lara, “no va a gobernar el PP ni por activa ni por pasiva, con el voto de esta fuerza política”, es decir que en la práctica se está pidiendo a los compañeros de Extremadura -que dicho sea de paso son los únicos con soberanía (gracias en parte a la flexibilidad del federalismo de IU) para decidir sobre estos asuntos- que apoyen al PSOE porque a fin de cuentas, toda la mierda no huele del mismo modo.

En este momento histórico IU tiene en su mano trasladarse desde nuestra orilla a “la otra orilla” o quedarnos donde estamos, en nuestra orilla, con dignidad y con coherencia. IU en Extremadura debe votar en contra del PP y en contra del PSOE. Porque recordemos, PSOE y PP la misma mierda es. IU tiene una oportunidad clarísima de demostrar dónde estamos, sin ambages. No podemos autodenominarnos alternativa transformadora si no somos capaces de dar muestras de identidad propia.

¿Cabe IU en las políticas antisociales del PSOE? La Huelga General, las movilizaciones y manifestaciones hablan por sí solas. No, no entramos en ese pack. ¿Cabe entonces IU en las propuestas populistas y con doble fondo del PP que pretende continuar la linea antisocial del PSOE? No, evidentemente IU no comparte ni las formas ni el fondo del PP. ¿Entonces? Pues entonces nada más y nada menos que dar un “a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga”. Y desde la oposición, con la sartén por  el mango, dejar que los aliados naturales, aquellos que viven en la misma orilla, se pongan de acuerdo y demuestren de lado de quien están con más política antisocial.

Si yo fuese extremeño lo tendría claro. Calle por calle, asamblea por asamblea ir gritando: “Programa, programa, programa”.

Leer Más