Deuda, gasto social e inversión ¿A qué juegan nuestros políticos?

En los últimos días -prácticamente desde que el tripartito (PP, IDEA y UPyD) comenzó- hemos ido viendo cómo Antonio Ayllón y su fiel acompañante, José Luis Castillo (Alcalde y concejal de Economía, respectivamente) salían en los medios de comunicación pregonando la excesiva deuda del Ayuntamiento de Armilla. Esta deuda está cifrada -excluidas las empresas municipales- en aproximadamente unos 22 millones de euros, es decir, casi un 100% del gasto municipal del año pasado. En la práctica esto quiere decir que el Ayuntamiento de Armilla debería el año que viene gastar todo su presupuesto en pagar la deuda si quiere acabar con ella en un sólo año. Pero antes de sacar una conclusión precipitada sobre lo mal que está la situación, sumerjámonos un poco en estos datos.

Sabemos, gracias a ese panfleto disfrazado de periódico que el PSOE comenzó distribuyendo y que el PP ha politizado aún más, que la deuda de Armilla está dividida, por así decirlo, en tres partes: Deudas a largo plazo (13,5 millones de euros), deudas con proveedores (6,2 millones) y operaciones de tesorería (unos 2 millones). Expliquemos un poco de qué va cada cosa.

Las deudas a largo plazo son prestamos con bancos cuya existencia es conocida desde el momento en el que se contraen. Es decir, Ayllón, Bolero y Castillo ya conocían de su existencia -al igual que el resto de grupos político- aunque ahora se hagan los sorprendidos; de hecho, en el documento adjunto (con fecha de 9 de diciembre de 2010) se puede comprobar cómo se tenía constancia de la deuda, a la que lógicamente hay que añadir los intereses de la deuda para redondear esos 13,5 millones que anuncia el periódico municipal.

Las deudas con proveedores son, quizá, el elemento más oscuro. Sin embargo, si nos ponemos a echar números veremos cómo las cuentas cuadran. Verán, en los capítulos de gastos en bienes y servicios e inversiones (capítulos 2 y 6 del presupuesto), se calculaba, en conjunto, unos 11 millones de euros. Si esos 11 millones los prorrateamos, vemos que a los 7 meses (es decir, en Julio) el gasto en bienes y servicios e inversiones ronda los 6 millones y medio. Qué casualidad, el mismo importe de deuda a proveedores. Es decir, IDEA, PP y UPyD sabían que la deuda con proveedores rondaría esta cifra, aunque obviamente se esperaba que fuese algo menor, pero no muy alejada de esas cifras.

Las operaciones de tesorería, por su parte, son pequeños créditos a corto plazo que se usan para “ir tirando” en el día a día. Un gasto desorbitado (2 millones de euros), pero cuya constancia también se tenía porque este tipo de operaciones van siempre firmadas a través de fedatario público por ley.

Como se comprueba, hasta ahora no hemos hecho más que desmontar el argumento que usan PP, UPyD e IDEA de que “la deuda ha caído del cielo”. En IU ya sabíamos que había esa deuda, y si en el PP, en IDEA o UPyD no se tenía constancia es, simplemente, porque no le han puesto la suficiente dedicación en esto últimos cuatro años o han estado dedicándose a otras cuestiones en lugar de preocuparse por el estado del Ayuntamiento y las repercusiones que eso tendría sobre los ciudadanos.

Sin embargo, y dejando de lado las precisiones técnicas, parece más acertado ir al fondo del asunto. ¿Por qué el tripartito se pone las manos en la cabeza por la “excesiva” deuda, que “nadie” había visto? La razón es sencilla: para meter la tijera. Los marxistas acostumbramos a no jugar a las predicciones, pero hay las suficientes razones como para pensar que el tripartito ya anda pensando en la subida de impuestos y tasas como solución a la “crisis de deuda” por la vía del ingreso -poniendo quizá zona azul en nuestro municipio-, o lo que puede ser mucho peor, están preparando el terreno para un recorte grave del gasto público en materia social. Es decir, un ajuste por la vía del gasto tal como ZP en el conjunto del Estado está haciendo.

El gasto social de Armilla, con el PSOE, se situó en 2011 en un 12,5%  del gasto total. Muy poco a nuestro entender. Veremos, en los próximos presupuestos que aquí analizaremos, si el gasto social aumenta o, por el contrario -y como esperamos- disminuye vertiginosamente dándonos la razón sobre la maniobra que PP e IDEA están gestando. Ni Goebbels en sus mejores tiempos hubiese hecho una campaña más descarada.

La estrategia es clara: Digamos que todo está muy mal, digamos que nos lo dieron destruido; así nadie nos culpará cuando sigamos destruyendo lo que otros (el PSOE) empezaron a derruir.

Chapó por el tripartito. Así es como se engaña de verdad.

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